Bistró Sukothay
- Detalles
- Categoría: Bistró Sukothay
- Publicado el Jueves, 19 Abril 2012 15:30
- Escrito por Super Usuario
- Visto: 6731

Representa una auténtica ‘revolución culinaria’ fruto de la experiencia de Raquel Medina –propietaria y principal gestora del restaurante- que ha dado paso a una renovación completa de este referente de la cocina oriental.
Se ha convertido, sin perder su esencia, en un bistró asiático en la que los contrastes de aromas, colores y sabores; la delicadeza y exotismo, así como la calidad y frescura de cada ingrediente, adquieren una nueva dimensión.
La decoración vintage e industrial, tan de moda en este momento, se respira en cada rincón jugando un papel importante en el luminoso espacio del Bistró, marcado por el toque del mobiliario de Francisco Segarra, que lo ha convertido en un espacio acogedor y alegre: divertidas lámparas de las que cuelgan libros, predominio de diferentes maderas y acero, sillas diferentes en cada mesa, cojines de telas japonesas, flores, lámpara de teteras antiguas.
RAQUEL MEDINA Propietaria y Directora de Bistro Sukothay
Nace en Caracas Venezuela aunque sus origenes son Canarios, jóven abogada de profesión con LLM en Telecomunicaciones y crecida en cuna de empresarios del sector de Hosteleria entre otros.
Empieza el proyecto de Sukothay en 2002 como restaurante innovador en concepto que ofrece una mezcla de japonés y thailandés, recibiendo las mejores críticas gastronómicas de la prensa nacional e internacional.
En 2006 toma las riendas del cambio de concepto y montaje del restaurante Corinto en la ciudad de Valladolid y a su vez comanda el proyecto de restaurante y departamento de eventos de la Bodega Cepa 21 en la Ribera del Duero, donde también tiene participación societaria.
A su vez, vive a caballo entre Madrid y Tenerife, donde gestiona juanto con su hermana, Esther, el Hotel familiar “Contemporáneo” en la ciudad de Santa Cruz, además de la gestión del patrimonio familiar. Y de manera intermitente, viaja a Venezuela donde colabora de manera activa con su madre, Inmaculada, en la gestión del Grupo de empresas familiar.
Su carta ofrece tres posibilidades: una parte Bistro japonesa, otra parte bistro tailandesa y 3 menús degustación. Así llegan a todo tipo de clientes, desde el adicto al pescado crudo con sushi, nigiris y sashimis, hasta al menos atrevido que opta por el padthai de langostinos o el satay de pollo.
Destacamos especialidades de la casa como las sardinas ahumadas sobre hierbas provenzales, jengibre, hojas de mizuna y salmorreta, los chipirones salteados con tirabeques, setas y curry rojo o la ensalada de langostinos “Black Tiger” con piel crujiente de coco, anacardos y ensalada de pomelo. Pero si eres incondicional del sushi prueba el sashimi de pescado blanco fresco con su picadita y granizado de maracuyá, el maguro Tataki (atún a la parrilla semi-crudo con picaditacriolla) o el kebap maki tempurizado (cordero desmigado, cous-cous de verduras con yogurt y menta).
Pide un poco de todo para picotear y saciar el gusanillo por lo nuevo y luego, en la sobremesa, tómate uno de sus cocktails. Si no sabes por cual decantarte, el mojito de litchee, es siempre una buena opción o uno de los Gintonics de su carta de Ginebras aromatizado.

